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Conocer a Dios y darlo a conocer
Centro Cristiano El Taller del Alfarero
Serie la Vision
Serie:
No te preocupes
“Un Dios tan grande puede usarme ”
No seas Jonás
Pastor: Esteban Sánchez
Centro Cristiano El Taller del Alfarero, 14521 South Normandie avenue, Gardena, Ca 90247 (310) 527-7701 Todos los derechos reservados
2006-2007 ©eltallerdelalfarero
1:1-3 Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: Levántate y vé a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.
Jonás era un buen hombre, temeroso de Dios, y quizás sin darse cuenta él mismo, tenía talento, ya que el Espíritu Santo había depositado en él, dones, habilidades y capacidades espirituales
Dios nos da la orden de predicar el arrepentimiento. Is. 58:1. La orden es la misma, no ha cambiado, si Dios se fijó en usted, es porque primeramente quería salvarlo, y en segundo lugar porque quiere que usted anuncie las virtudes de aquel que lo llamó de las tinieblas a su luz admirable;
Dios nos capacita con Su Espíritu: Mi. 3:8. Dios nos llena del poder de Su Espíritu, para hablar Su Palabra, Dios está con usted, Dios están en usted.
Nuestra respuesta siempre es negativa. Como Jeremías que decía ser un niño: Jer. 1:7-10
Se pretende huir de la presencia de Dios,
¿Cómo huimos los cristianos? Igual que lo hizo Jonás, nos inventamos pretextos,
¿Nos podremos esconder? Sal. 139:7-12 ¡Que tontos somos los seres humanos! Cuando pensamos que nos podemos esconder de Dios, como que a veces actuamos como bebés, ¿se ha fijado que un bebé cree que se esconde al taparse los ojitos? Como el bebé ya no lo ve a usted, piensa que usted no lo ve a él. Bueno así le hacemos con Dios, como huimos de Su presencia, creemos que Él ya no nos puede ver y que lo despistamos, pero no es así, ya que no importa donde estemos, Dios siempre nos ve.

V.¿Qué ocurre si huimos? ¡Ay de mí! 1 Cor. 9:16
Esta frase ¡y de mí! Cobró vida en Jonás de una manera muy especial y seguramente que hoy en día está cobrando vida en muchos cristianos que están huyendo de la presencia de Dios
Jonás 1:4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar,
Jonás 1:13-14 Note que Jonás no solo se metió en problemas él, sino que arrastró consigo a los que estaban con él en la misma barca.
Jonás 1:15 En qué momento se aquietó el mar y los demás tuvieron paz? Hasta que echaron a Jonás del barco, ya que Dios no estaba enojado con los demás, ni con los incrédulos, sino con el que no quería obedecerlo.
Jonás 1:17 En medio de todo el pez es el instrumento de Dios para salvar a Jonás, ya que su enojo lo movió a tratar con su carácter, con su corazón, con su rebeldía, con su ánimo de salir a predicar el evangelio a toda criatura, pero no quería ni matarlo, ni destruirlo, ya que Dios no hace eso.
Jonás 2:10 Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra. Después de la oración de Jonás, de que se da cuenta de pecado, de que le cae el veinte y reflexiona: ¡Ay de mí si no anunciare el evangelio! Entonces Dios manda al pez vomitarlo, regresarlo a su tierra, y Jonás comienza a ver claro una vez más, entiende la misericordia de Dios. Dios por su parte ya no está enojado, lo perdona, pero no quita el dedo del renglón, no había cambiado de parecer, no iba a escoger a otro, sino que quería enviar al mismo Jonás a predicar el evangelio a Nínive.