Centro Cristiano El Taller del Alfarero, 14521 South Normandie avenue, Gardena, Ca 90247  (310) 527-7701 Todos los derechos reservados
2006-2007 ©eltallerdelalfarero
TRANSFERENCIA DE PRIMOGENITURA

TEXTO: DEUTERONOMI0 21:15-17

INTRODUCCIÓN

La primogenitura era una gran bendición.
En una cultura donde existía la poligamia… el hijo mayor recibía la bendición de la primogenitura = todo doble.
Hoy en lo espiritual también existe. Doble bendición, doble crecimiento, doble unción, todo doble.
Estamos viviendo el tiempo de las mayores obras. Jesús dijo: “Las obras que yo hago, ustedes harán también”.
Vemos grandes milagros, grandes sanidades; el gran avivamiento de Dios.
Ahora, en todo este mover, por qué Dios usa a ciertas personas y a otras no…
Por qué dos ministerios que pueden comenzar juntos… después de un tiempo… uno es levantado por Dios y otro con capacidades más brillantes y sobresalientes queda a la orilla del camino sin tener trascendencia.
Mire, Dios puede levantar a cualquier persona:
Dios levantó a Eliseo para quedar en lugar de Elías… sin que éste fuera de la escuela de los profetas.
Dios levantó a Pedro, un rústico pescador.
Dios levantó a David, cuando pastoreaba ovejas en las desoladas montañas de Belén.
Saúl llegó a decir de él: “y quién es éste?”
Dios a veces cambia la bendición que es de alguien y la entrega a otra persona.
La pregunta es, ¿por qué lo hace? Si Él mismo más tarde daría una ley que esto no se puede hacer.
Pero la verdad es que Él lo hizo. Cambió, transfirió la primogenitura.

1.DE ESAÚ PARA JACOB (Génesis 25:22-26

Los niños luchaban en el vientre de Rebeca…
Dice la Biblia que Dios no hace acepción de personas… pero creo que sí hace acepción de actitudes.
Si tú tienes una actitud correcta delante de Dios, estás capacitado para que Dios te use en su obra.
Ejemplo. Un culto; la misma presencia de Dios fluyendo… una persona está cantando, adorando a Dios, levantando sus manos… y otro, mirando, masticando chicle, sin el más mínimo interés de entregarle homenaje a Dios.
Entre ellos dos, Dios no hará acepción de personas, pero sí de actitudes.
Dios desea gente intensa para él.
Intenso; no perfecto, no estrella, no brillante.
La Biblia es la historia de muchos cabezas duras y metedores de pata.
Pedro… un cabeza dura.
Pablo… un asesino.
Hombres tremendamente usados por Dios, por tener un corazón intenso para Él.
Dios no mira tu intelectualidad, ni tu capacidad… Dios mira tu corazón.
Si quieres ser usado por Dios, debes tener una actitud correcta.
Dice Romanos 9:13: “A Jacob amé, más a Esaú aborrecí”
Es fácil entender que Dios ame, porque Él es amor, su carácter es así.
Pero cuando dice: “a Esaú, aborrecí…”. Ahí tenemos problemas.
Cómo es que el mismo Dios que ama a  uno, aborrece al otro…
Si tú amas lo que Dios ama, Dios te ama… Si tu aborreces, lo que Dios ama, Dios te aborrece.
Jacob siempre amó la primogenitura… Dios le amó a él.
Esaú menospreció la primogenitura… Dios le menospreció a él.
La bendición de Dios no puede ser deshecha por nadie…
Luego de haberla entregado, Isaac para Jacob, ya no podía ser deshecha.
Si Dios te ha dado una bendición… nadie, ni siquiera el diablo puede revocarla.